Un antiguo garaje de poco más de 200 metros cuadrados se convierte en una vivienda de estilo minimal utilizando el cubo como elemento geométrico básico. Cubos de 1, 2, 3 o 4 metros danzan por la planta generando las distintas estancias de la vivienda y se rompen de múltiples formas buscando la luz. La forma en que el cubo de rompe simboliza el uso que tiene ese espacio dentro de la vivienda.